Una página web es un documento escrito en un lenguaje que el navegador sabe interpretar, alojado en un servidor y accesible desde una dirección. Eso es todo, técnicamente. Un conjunto de páginas enlazadas bajo el mismo dominio es un sitio web.
La definición se despacha en dos líneas. Lo que importa es lo siguiente.
Que responda algo que alguien está buscando. Una página que dice quién eres solo la ve quien ya te conoce. Una que responde «cuánto cuesta», «cuánto tarda» o «sirve para mi caso» la encuentra gente que todavía no sabe que existes.
Esa es la línea divisoria, y no tiene nada que ver con el diseño.
Que el buscador pueda entrar, leerla y entenderla. En la práctica:
Nada de esto se ve, y todo esto decide si existes en los resultados.
Menos de las que se cree y mejor escritas de lo que se suele. Un negocio de servicios funciona con una página por servicio, una de quién eres, una de contacto y un espacio para responder dudas. Lo que multiplica el resultado no es añadir páginas, sino cubrir bien un tema completo. Lo explicamos en arquitectura de contenidos por temas.
La diferencia de fondo es de propiedad. Tu perfil en una red social vive en una plataforma que puede cambiar las reglas, reducir tu alcance o cerrar la cuenta. Tu sitio es tuyo. Las redes son para que te recuerden; la web es para que te encuentren y decidan.
¿Sirve una página web gratis? Para probar sí. Para un negocio no: normalmente no permite dominio propio, y sin dominio propio no construyes nada tuyo.
¿Cuánto tarda en aparecer en Google? En estar indexada, días o pocas semanas. En posicionar por búsquedas competidas, meses.
¿Hay que actualizarla? Sí. Un sitio que no se toca en dos años pierde posiciones frente a uno vivo, aunque el negocio sea mejor.
Escrito por Roger Ruiz, consultor SEO con más de 10 años posicionando empresas en Panamá.